Una ceremonia de cacao es un espacio emocional y humano, dentro del cual las personas se encuentran con lo que sienten, y no siempre con lo que esperaban encontrar.
Facilitar una ceremonia es aprender a guiar, cuidar y sostener procesos donde pueden pasar experiencias importantes.
El cacao abre el corazón y muestra el camino.
Guiar amplía la consciencia y sostiene la presencia.